Los biceps del camaleón

Por Darío Dávila

A veces el poder es silencioso. Es probable que el JJ lo supiera cuando cruzaba los fines de semana de forma sigilosa el pasillo del gimnasio rumbo a la zona de aparatos.
Parecía levitar con su casi metro noventa. Tenía pectorales inflamados. Dientes casi perfectos y alineados. A veces usaba pantalón estilo militar. Siempre acompañado de mujer de cintura diminuta, que casi combinaba con sus músculos.

La tarde en que sus colegas de espaldas anchas y traseros con aspiraciones a ser perfectos lo vieron en las noticias de sus 11 pantallas de plasma, supieron que su compañero de cuerdas, bíceps y cardio, era el mismo hombre acusado de soltarle un tiro en la cabeza a un futbolista famoso.
Al ver las pantallas recordaron que El JJ caminaba de la misma forma en que entraba al gimnasio en Interlomas. Como un ‘modelo’. Como quien sabe que la vida le sonríe… pese a todo.

 Todos lo vimos y se hizo un silencio ¿Te imaginas que apenas días antes algunos de los entrenadores bromeaban con él?, me dice uno de sus compañeros de ejercicio que he visto lejos del gimnasio, en algún lugar al sur de la ciudad.

Porque el JJ no pensó que podía. Sabía que podía juguetear, ser respetado, seguido y tal vez temido en aquel gimnasio.

 Sabemos que este señor es un sujeto bastante hábil y peligroso –dijo el 5 de febrero el presidente del club de Fútbol América, Michel Bauer.

¿Cabe tanto miedo y poder en un solo lugar donde moldean sus cuerpos estrellas, hijos de políticos y esposas de empresarios?
Los bíceps del JJ debieron tener el trabajo de varios años. Sus compañeros de rutina sabían muy bien que las mancuernas le ayudarían a lograr la masa que lo haría parecer más grande de lo habitual. Prefería los fines de semana.

 La primera vez que lo vi dije: se ve atractivo. Pero la mueca que hizo mi entrenador me hizo pensar que era mejor quedarme callada, me dice una señora que a tirabuzón confiesa: -¿Por qué no han dicho los periodistas que en ese mismo lugar entrena un presentador de noticias bigotón que siempre twittea antes de su rutina?

Parece que en este templo de feromonas y sudor, más de uno guarda secretos. Porque los que vienen aquí a derrochar fuerza espontánea lo observaron sonreír hasta que algo borró su memoria.
Una escena: Siempre llegaba acompañado de una mujer vestida con top. Mordaz en su belleza pero silenciosa en sus movimientos. Cejas pronunciadas y un cabello que le llegaba cerca de los hombros.

 Aquí hay parejas que hacen rutinas de forma separada, pero ella siempre estaba pegada a él. Como si la controlara. Eso me llamó la atención –recuerda otra de sus vecinas de cardio, fanática de lo que tenga aroma Vuitton, accesorios fáciles de conseguir en los vestidores.

Hay quien sigue la moda, la exagera o pacta con ella. Un instructor me cuenta sobre ese pacto en el templo de culto al músculo y la belleza.

–Aquí hay relaciones de mucho poder que se hacen más fuertes en los vestidores. Los vestidores son como un tianguis VIP. Las señoras de hombres con lana, vienen a vender aquí sus últimas compras en San Diego, McAllen o Madrid.

Si el JJ conocía ese mundo, también sabía cómo ser parte de él.

A las afueras y en el sótano de este gimnasio hombres trajeados, con cortes estilo militar y aparatos de radio comunicación, espantan el aburrimiento. Lo hacen a bordo de camionetas que rodando valen más que una casa de interés social.

La misión de los ‘hombres de negro’, es proteger con su vida a empresarios, famosos y políticos.

Uno de ellos me dice que entre ‘La Guarrada’ –el grupo de guardaespaldas, hubo la intuición de que el hombre corpulento que llegaba los fines de semana acompañado a veces de cuatro escoltas, tenía el poder suficiente para que sus compañeros de vestidores fueran sus amigos de sonrisa fácil y a veces, encantadores.

 Allá adentro –en los vestidores- también ves a jefes policíacos de primer nivel ¿eso te dice algo?, me cuenta un guardaespaldas cuya apariencia me recuerda a esos tipos rudos como Bruce Willis. También es pelón, fornido, dice que maneja armas, que es especialista en eludir persecuciones y en cuidar la salud de su patrón.

La presencia del JJ en los vestidores y en los aparatos del gimnasio no pasaba desapercibida.

 Era extravagante para vestir. Una vez llegó con un pantalón blanco que combinaba con una gorra en el mismo tono. Los que vienen a estos lugares siempre tienen una obsesión por coordinar la moda. Él buscaba combinarse.
 ¿Y era encantador?
 No precisamente, pero bromeaba con los entrenadores. Aquí hay círculos de mucho poder y encanto, un encanto que es más bien hipocresía. Los entrenadores sabían muy bien a qué se dedicaba, pero ellos le devolvían el saludo. Sólo uno de ellos me advirtió que no me le acercara porque según él, era alguien peligroso.

¿Peligroso El JJ? El peligro es el remedio del aburrimiento. Y en este gimnasio nadie se aburre.

 Hay personas que vienen tres veces al día, como si no los quisieran en sus casas, me platica uno de los muchachos que acude por las noches.

El JJ conocía, y parece que muy bien, los ritmos de un valle de México que por años lo mimó de noche. De un sistema que, a su modo, es ‘su amigo’.
Es –según las fiscalías mexicanas- un camaleón. Tiene más de 20 nombres. Algunas veces era empresario, otras modelo y otras, ‘amigo de instructores’.

 El JJ aprendió a confiar de los mejores. El colombiano siempre traía escoltas de la Agencia Estatal. Nosotros llegamos a contarle hasta 15 personas cuando se movía por Inter Lomas, Cuajimalpa y Santa Fe, Coacalco, Cuautitlán Itzcalli y Tepotzotlán.

El informante

Semanas antes busqué el encuentro con un ex policía de la Agencia de Seguridad Estatal para tratar esta parte del rompecabezas. Certifiqué dos cosas: primero que dijera la verdad y segundo que efectivamente hubiera trabajado en la corporación.
Tras verificar todos sus datos, me citó días después en las cercanías de la Ford de Cuautitlán. Tenía acento costeño y un vientre que casi le impedía ver lo que pisaba al frente.
Me habían dicho que era ‘alguien bien parado con comandantes de la Agencia de Seguridad Estatal’. Un viejo lobo policíaco mal rasurado. Con aspecto de chofer de carroza. Voz de ultratumba y adicto a los relatos de chicos malos que matan, secuestran, extorsionan y ¿por qué no? También son sus conocidos.
Dio vuelta prohibida a la entrada de la caseta de cobro en la autopista México-Querétaro. Torció el volante en dirección al sur. Sus brazos eran los de un luchador en el pancracio a punto de aplicar el candado mariposa con ‘destrozacaras’. De reojo, cuando un trozo de luz rebotó en su media cara, le vi arquear el labio y achicar el ojo. Luego preguntó: ‘¿Usted quiere saber la verdad o quiere vivir?’

 Ta´ cabrón andar preguntando estas cosas, me dice susurrando como si alguien nos escuchara dentro del automóvil.
Nos enfilamos hacia Tepotzotlán. Subimos por un empedrado. El hombre señala un bar y me dice cruzando su mano por mi cara: — Ahí encuentras perico con aroma a Sinaloa.

 ¿Y qué tiene que ver el aroma a Sinaloa con lo que yo quiero saber?
 Que acá anduvo el señor del que me andas preguntando; también se movía mucho por Coacalco e Izcalli, allá está metida La Familia gente de la empresa de Sinaloa hasta la madre.

En el primero de los casos, el hombre se refiere a La Familia un cártel mexicano que tiene Michoacán como base de operaciones, pero que según los reportes de la PGR se ha extendido al Estado de México.
El 6 de septiembre de 2006 sus integrantes hicieron su presentación con un ‘performance’ rojo: cortaron las cabezas de 17 de personas. Cinco cabezas fueron lanzadas en la pista de baile de un bar en Uruapan.
La Familia dejó un recado esa noche: “La Familia no mata por paga, no mata mujeres, no mata inocentes, sólo muere quien debe morir, sépanlo toda la gente, esto es justicia divina”.
Esa divinidad me recuerda la forma en que mi contacto se persigna frente a la Virgen que cuelga de su espejo. La mira con cierta devoción y le insisto sobre El JJ y el aroma a Sinaloa del que me hablaba antes. Su actitud es la misma, habla muy quedito como un susurro miedoso:

 Siempre usó los contactos que su gente le dejó; hay mucha gente de la Agencia cuidando a sinaloenses en Huixquilucan; también en Interlomas.

Es imposible no regresar al gimnasio donde El JJ entrenaba. También se ubicaba en Interlomas, en una zona laberíntica encajada sobre una loma por donde circulan autos lujosos. Ahí pasaba El JJ con su pants blanco, escoltado por sus muchachos de Agencia de Seguridad Estatal.
Mi informante me lleva a una taquería en el centro de Tepotzotlán y me dice mientras ataca un taco de tripa: Para qué se hacen pendejos. El JJ y los sinaloenses se metieron hasta la cocina con la ASE y los auxiliares.
– ¿Cuánto es hasta la cocina?
– Aquí la gente de los Beltrán Leyva, Los Zetas y gente llamada la Resistencia saben que la ASE está hasta las manitas.
Antes de terminar el grasoso manjar el ex policía me dice: Varios polis de la ASE han sido asesinados desde el 2008. Todo esto es un desmadre porque es un corredor de mucha droga.
-¿Lo peor apenas viene?
— No será peor. Será un infierno, dice mientras se atraganta con una tortilla.
— ¿Y en todo este infierno dónde entra El JJ?
— En que él tenía permiso de entrar y salir cuántas veces quería. Por eso mucha gente lo conoce en Izcalli, Coacalco, Tultitlán y Tecamachalco pero no les conviene acordarse porque los van a levantar y quién sabe qué hagan con ellos.
Recuerdo su enorme casa en Tecamachalco. El zaguán de aluminio es de color arena. La puerta tiene daños por un supuesto cateo.
Los vecinos me platicaron que días después de que conocerse la presunta agresión por parte de El JJ a cabañas, llegaron agentes fuertemente armados y reventaron candados y puertas para entrar al domicilio.
 Sólo vimos que había gente armada y mejor nos metimos, dice un lugareño que observó cómo agentes judiciales ingresaban a la casa en la esquina de Fuentes de Diana 148B en Fuentes de Tecamachalco.

La supuesta casa de El JJ destaca por sus 4 balcones que bordean la casa. Acabados finos en forma de escuadra. Dos entradas de estacionamiento y dos accesos principales. También está electrificada con un letrero que advierte sobre ello. Tiene 6 ficus perfectamente podados y una hilera más pequeña que rodea a la casa. Debe entrar mucha luz porque tiene casi una veintena de ventanales.
Es muy raro ver a gente caminando. Los escasos son trabajadores domésticos o guardias privados de seguridad que también vigilan casas aledañas enmudecen cada que se les pregunta por el vecino del 148B.
Uno de los investigadores de la Procuraduría del DF que participó en los cateos que me pidió proteger su identidad me dice que ahí se encontraron armas y documentación que conduciría a más propiedades de El JJ.
 Todo lo que la procuraduría encontró son documentos que presumen otras propiedades, pero la PGJDF no tiene nada sólido. El señor tenía varias identidades, me aclara el informante.
La revista electrónica Reporte Índigo, basada en documentos de la averiguación previa, documentó al respecto: “Una hora y media después, como a las 5:30 de la madrugada, ve que sale a prisa “el señor Maximiliano” o “El JJ” y que camina hacia la camioneta que ya estaba encendida pues el escolta tenía prendida la calefacción.
“El JJ” sube a la camioneta en el asiento del copiloto y le dice a el escolta Margarito Cruz: “Vámonos a la casa”. Regresaron a la residencia de Tecamachalco alrededor de las 6:30 del lunes 25 de enero.
Al bajar de la camioneta, “El JJ” saca dinero de una bolsa y les paga la primera quincena de salario, correspondiente al mes de enero, diciéndoles: “Ahí está muchachos, nos vemos mañana”.

Los escoltas de El JJ no sabrían más de él. Ahora están presos.

Viejos conocidos

De regreso al DF logro contactar a uno de los sabuesos investigadores en la Procuraduría del DF.
Él domina, tiene acceso y conoce de la averiguación FAO/AOB-4/00147/10-01 iniciada tras el atentado contra Salvador Cabañas.
Para entonces el diario La Razón documenta: ‘EL JJ pagaba 6 mil 500 pesos quincenales a cada uno de los tres policías del Estado de México que lo escoltaron la madrugada que baleó al futbolista Salvador Cabañas en el Bar Bar”.
Los datos del informante y ex policía en Tepotzotlán toman fuerza. En las investigaciones, la Procuraduría del Distrito Federal integró los testimonios de jefes policíacos de la ASE, entre ellos la declaración supuestamente voluntaria del apoderado legal de esa corporación, Rey Antonio López Vázquez.
También se incluyeron los relatos del director Jurídico del Cuerpo de Seguridad Auxiliar, Marcial Rutilio Vargas, el coordinador operativo José Ángel Cabello y el comandante José Roberto Mancio Bonilla.
En este rompecabezas parece que nadie puso atención al nombre de Rey Antonio López Vázquez.
El agente investigador del DF me dice: Hemos encontrado conexiones en todo el Estado de México. Lo que nos parece sospechoso es que no se estén jalando todos los hilos de la conexión de estos funcionarios y más, con El JJ.

 Háblame de Rey Antonio
 Él fue director del Penal de Neza Bordo pero durante su periodo (octubre de 2004) se fugaron 8 reos peligrosos.
 ¿Cómo relaciona esos hechos con El JJ?
 En que una de las zonas de operación que hemos encontrado incluye a Neza y Ecatepec y sospechamos que hay varios facilitadores que incluyen a organizaciones locales de narcomenudistas que son surtidos por gente de Sinaloa y Michoacán.
 ¿Estamos hablando de gente muy peligrosa?
 Sí, nadie sabe que uno de los principales testigos, el que ayudó a la Procuraduría del DF a localizar las casas de El JJ fue encontrado muerto a principios de marzo.
 ¿Silenciado?
 No lo sé.
 ¿Eso no se ha hecho oficial?
 No, porque era un delincuente-informante y eso no le conviene a la Procuraduría del DF.

Pero si de peligro se trata, varias versiones periodísticas aderezadas con supuestas indagatorias de agentes investigadores del DF indican que El JJ, tiene relación con Edgar Valdés Villarreal, La Barbie.

La Barbie, de acuerdo a policías antinarcóticos de México y Estados Unidos es una suerte de sicario 4X4. Puede usar pantalones dolce & gabbana mientras tortura a sus enemigos. También cerrar tratos a nombre de un cártel, reclutar sicarios y hasta formar un batallón.

Recuerdo sus andanzas en Nuevo Laredo, Tamaulipas a principios del 2004.
El cártel de Sinaloa, le había encomendando una misión: Arrebatarle el control de esa ciudad a Los Zetas y el cártel del Golfo. La Barbie pasaría los 30 años (en ese entonces el JJ debió tener casi la misma edad)
La directriz de Joaquín El Chapo Guzmán y los hermanos Beltrán Leyva, que en esas fechas tenían buenas relaciones, fue seguida como instructivo para armar avión de escala.
De forma quirúrgica, Edgar Valdés se llevó ejércitos de pistoleros sinaloenses conocidos como Los Pelones. Con ellos pretendía dar el golpe en una ciudad de calles bien trazadas con un zócalo donde los boleros de la plaza son los informantes de Los Zetas.
Si Nuevo Laredo pasaba a manos de los sinaloenses, eso representaría controlar una ciudad donde se realizan más de 7 mil cruces diarios por sus puentes internacionales.
Pero los sinaloenses se hallaron con otro batallón: Policías municipales de Nuevo Laredo que estaban en la nómina de Los Zetas.
La batalla –con sus respectivas AK-47 y R-15, incluía amenazas por señalas que se colaban en las radiofrecuencias de la policía. Un colega de El Mañana de Nuevo Laredo que cubría la fuente policiaca me dejó escuchar ese reality de la violencia:
 Mueran zetas, mueran zetas –decía una voz por la frecuencia- después se escuchaba tambora sinaloense y la frase: ¡Puritito Sinaloa!
 Alguien más le ponía el corrido: Somos 20 grupos zetas unidos como familia/ los 20 somos la fuerza con diplomas de suicidas/ consientes que en cada acción/ podemos perder la vida.
La lucha dejó miles de muertos. La Barbie no tuvo el éxito deseado. Sus patrones, los Beltrán Leyva, le asignaron una nueva tarea: controlar Guerrero, Morelos y ampliar los contactos en el DF.
En la Ciudad de México, según los reportes, La Barbie habría conocido a El JJ. Sin embargo de eso no existen mayores datos, sólo reportes extraoficiales.
Una crónica del periódico Reforma documentó que la noche del 10 de diciembre de 2009, La Barbie ayudó a escapar de un operativo de la Marina a su jefe Arturo Beltrán Leyva ‘El Barbas’.
Su patrón moriría cinco días después. Los marinos siguieron su rastro hasta un fraccionamiento en Cuernavaca, Morelos.

Conforme levanto más la alfombra del caso pienso que la fuerza de El JJ es incalculable. Llego a la oficina y enciendo el televisor. Es 21 de marzo y me entero: El futbolista Salvador Cabañas viajó anoche a Buenos Aires, Argentina, para continuar con la tercera parte de su rehabilitación, tras recibir un balazo en la cabeza el 25 de enero.

¿Y El JJ?, me pregunto. Días posteriores una mujer en Tijuana me dará otra pista.

El Muchacho decente

Un colega de La Opinión de Los Ángeles, me confió a principios de febrero que uno de sus contactos, había tenido comunicación con El JJ. Es una mujer que tras varios días de búsqueda accedió a conversar un poco de ese encuentro. Ella está en Tijuana y me pide que proteja su nombre.

 — Gracias por acceder a la entrevista.
 — De nada
 — Hace ya unos años yo lo conocí por medio de la Red de Hi5. No creas que platicábamos mucho.
 ¿Cada cuando pasaba eso?
 Solo así en ocasiones porque yo veía que casi no se conectaba. Lo hacía al mes unas 4 ó 5 veces a lo mucho. Siempre después de las 11 de la noche.
 ¿De qué hablaban?
 — Por lo que me platicaba y por las fotos que tenía se veía que sí tenía dinero. Me dijo que tenía empresas en el Otro lado. Vivió un tiempo allá. Después se vino para acá a Tijuana porque tenía familia aquí.
 ¿Te dio su número?
 Nunca me dio su número de teléfono. Sólo me decía que cuando quisiera decirle algo que le mandara un correo. Por curiosidad me metí a su Hi5 y pues miré que casi ya no tenía fotos y le mande un mensaje, él me lo contesto a los días.
 ¿Estaba en otras redes?
 Decía que no le gustaba estar dado de alta en más redes sociales, como Facebook o Myspace. Tiempo después volvimos a platicar. Hasta eso muy buena onda y muy educado el muchacho. Nada grosero.
 ¿Cuándo hablaste con él por última vez?
 Empecé a tener contacto con él otra vez este año. La última vez que hable con él fue a principios de enero creo. Después me enteré de lo del futbolista Cabañas y entré a su Hi5 pero ya lo había dado de baja.
 ¿Te decía que viajaba a algún lado?
 Que se iba de viaje a Cancún.
 Platícame, si es posible, un poco más de su carácter.
 Siempre decía mujer, como palabra común.
 ¿Qué te llamó la atención de él?
 Me pareció buena onda, no grosero, no de esos que sólo andan buscando tener algo.
La conversación fue directa. Sin más palabras. Para ella a El JJ era el muchacho de los buenos modales.

Las nueve mil noches

Diario Reforma 21 de marzo: ‘El futbolista Salvador Cabañas viajó anoche a Buenos Aires, Argentina, para continuar con la tercera parte de su rehabilitación, tras recibir un balazo en la cabeza el 25 de enero’.
¡Así que no me venga con estupideces, es usted un cara dura!, Yo sí le puedo reclamar al señor Simón Charaf dueño del Bar Bar, que hubo montaje, decía airado un periodista en la radio refiriéndose a la forma en que supuestamente empleados del lugar ‘lavaron’ la escena donde en teoría El JJ le habría pegado un tiro a Cabañas.

El nombre de Simón Charaf llevaba casi 9 mil noches -los días que el Bar Bar, tenía abierto- sin ser primera plana hasta que un balazo en la cabeza de un goleador lo colocó en las rotativas.
La última vez que alguien había usado tinta papel y televisión para contar algo del empresario, fue en su boda con una Miss Universo.

En 1993 Charaf se casó con María Guadalupe Jones Garay, una mujer nacida en Mexicali, Baja California que años antes (1991) había sido nombrada en Las Vegas, como Miss Universo. Desde entonces fue ‘Lupita Jones’.

En una foto vieja en Internet veo a Simón Charaf vestido con un traje de pingüino. Moño Blanco. Sonriente. La boda en Mexicali debió ser para mucha gente. Comieron de un pastel de 4 pisos colocado en una suerte de árbol con enredadera. La esposa de Simón Charaf tenía un vestido blanco que parecía bordado. Con velo grande que le llegaba hasta la cintura. El empresario estaba feliz.

Me imagino que la altura de Charaf era muy similar a la de El JJ. Casi un metro noventa. Y me pregunto cuántas manos habrá estrechado el dueño del Bar Bar que en su Red Social de Facebook presume tener más de 2 mil 745 ‘amigos’. Una de esas manos era la del cliente conocido como El JJ.

Charaf me diría después que El JJ, ¡No era nuestro mejor cliente!

El empresario a quién busqué con insistencia desde que comenzó a defenderse en los medios argumentando que la Procuraduría de Justicia del DF y Televisa, querían destruirlo. por fin respondió la llamada y adelantó: Voy a demandar a Televisa.
El magnate había dicho a la periodista Carmen Aristegui que directivos de esa televisora usaron el ataque contra Cabañas en el Bar Bar como represalia en su contra. En diciembre de 2009, Simón se había negado a venderles el 51 por ciento de las acciones de la empresa Imagen y Talento de la que eran copropietarios.

La televisora respondería al empresario con un desplegado donde lo acusaba de ‘distraer la atención’. Y lo señalaba como el dueño de un ‘oscuro antro con irregularidades que hoy es centro de una investigación policiaca por intento de homicidio’.

¿Qué tan oscuro era un lugar lleno de ejecutivos de una empresa poderosa que maneja artistas famosos? Simón Charaf me dice:
 Hablan de un lugar de drogas y armas. Recuerdo a la periodista Adela Micha decir: a poco hoy nos venimos a enterar que en el lugar se vendía droga; si se vendía droga y ella no lo dijo, pues entonces es cómplice.
 ¿Muchos de los comunicadores que han hablado del Bar Bar también fueron clientes?
 La gran mayoría de la gente que ha hablado, ha estado en el lugar y eso es lo raro. Lo raro es: ¿Qué hacían familiares de ellos (comunicadores)? Hay una incongruencia total. No somos tontos. Ya basta de que nos quieran ver la cara.
 ¿Muchos familiares de comunicadores y ellos mismos han vivido el ambiente del Bar Bar?
 Exactamente y obviamente su propio patrón (Emilio Azcárraga) y altos ejecutivos (de Televisa).
 ¿Ya vio usted la foto?, me pregunta refiriéndose a una imagen que está en la página Internet http://www.laverdadsobreelbarbar.com
 Sí ya lo vi, le respondo.
 (En la foto sale Emilio Azcárraga) Y se ve muy contento, -dice refiriéndose a la imagen- Hasta se llevó a su suegro (al Bar Bar). Se le ve la sonrisa como diciendo: que bien la pasamos.
 ¿El qué está en la foto, es el suegro del señor Azcárraga?
 Sí, es su suegro. Imagínate nada más, qué bueno que me lo preguntas. Imagínate que llevó a su suegro ahí: oye suegro –le dijo- vamos a un lugar padrísimo. Pues entonces cómo está el asunto si es (como dicen) un lugar de droga; pues qué hacía ahí él.
Y qué hacían otros ejecutivos de Televisa y qué hacía mucho de su talento.

Imagino que habrá muchas más imágenes de magnates, artista y futbolistas. También videos de las noches largas y entre amigos en su interior. El bar tenía un sistema de video vigilancia interna que registraba –sin que necesariamente lo supieran los clientes- los movimientos de todos los presentes. — ‘Son mis videos’, defiende Charaf.

Pero hay una pieza del rompecabezas que ahora busco con la entrevista. Un hombre llamado El JJ que según me dice el empresario era una persona ‘educada’.

 No quiero que parezca –me dice en un tono de advertencia- que lo voy a defender.
Te pido que pongas esto. Pero los informes que tenemos es que El JJ, era una persona decente, educada y muy bien portada. Una persona que obviamente lleva 3 o 4 años yendo, tienes algún antecedente de él (de la persona).

Recuerdo que Pancho Cachondo en Mérida me decía que El JJ era generoso al pagar a veces la cuenta de los que sentaban a su mesa. Pero Simón Charaf asegura que él no era su mejor cliente y que incluso de pronto dejaba de ir dos o tres semanas.

 El JJ también iba muchos lugares, no sólo a El Bar Bar, me dice y le pregunto a cuáles pero prefiere reservárselos.
 ¿A qué se refiere cuando dice que no era su mejor cliente?
 Había futbolistas que gastaban más que EL JJ. En el Bar Bar (El JJ) veía a algunos futbolistas Pero estar compartiendo con la autoridad como lo hizo en otros lugares, eso es más delicado y por qué de eso no se ha hablado.
 ¿Usted conversó con El JJ?
 No. Nada más de saludo. Como anfitrión saludo a mucha gente sin ir más allá. Yo no tengo ni su teléfono, ni él tiene el mío. No queda más que en el saludo a él y a miles de gentes que van. Pero de eso a más, nunca.
 Me llama la atención que diga, -aclarando que no lo está defiendo- que era muy bien portado.
 Es importante eso. Porque si tu vas a poner que Simón Charaf dice que él era una finísima persona, no quiero que se mal interprete que estoy saliendo en su defensa. No es mi percepción es la percepción que había de él en el lugar.
 Sí pero usted es el dueño.
 Sí me queda claro. Pero no estoy ahí las 24 horas. Efectivamente soy el dueño y para eso tengo gerentes y encargados de área. Yo me entero a través de mi gente.
 Tengo informes de que EL JJ siempre estaba rodeado de gente.
 Consumía como muchos más y dejaba propina como lo dejan muchos más. Yo no tuve nunca ninguna compenetración más con él.

Charaf insiste en que tuvo que comenzar a hablar porque las autoridades no estaban diciendo la verdad del caso. Pero eso ya le valió una amenaza. Alguien de la Procuraduría del DF le dijo que si seguía dando su versión, le iban a romper la madre a él y su familia.

 ¿Quiénes fueron los que lo amenazaron?
 Preferiría reservarme los nombres.
 ¿Gente de primer nivel?
 Sí, funcionarios de primer nivel.

Si existiera un parte de guerra del Bar Bar diría algo así:
– Hay 12 empleados del Bar Bar procesados.
– De los 12 procesados, nueve son empleados del bar.
– El único que está preso y al que se le acusa de delito de homicidio calificado en grado de tentativa es el brazo derecho de Simón Charaf: el gerente Carlos Cázares Ocaña.
– Los agentes investigadores afirman que el gerente destruyó evidencia y entorpeció a las autoridades.
– El JJ sigue prófugo.

Le pregunto a Simón Charaf si el Bar Bar abrirá de nuevo. ‘Desde luego que vamos a abrir’ me dice entusiasmado. ‘El BarBar no es el infierno que los medios dijeron que era’.
Y provoca: Cómo es posible que al caso Cabañas le dan una gran relevancia. Pero a los chavos muertos de Juárez, salga la nota en la plana 16. Hay costureras que se van a su trabajo a las 5 de la mañana y en el camino las mataron para robarles la quincena y ¿quién dijo algo?…

Al siguiente día de la entrevista con Charaf, cuando circulo por calles que serpentean rumbo al gimnasio donde entrenaba El JJ en Interlomas, me entero que Salvador Cabañas, asistirá al Mundial de Sudáfrica. Que lo hará como espectador. Llego frente al gimnasio. Al caminar hacia su interior veo en los ventanales gigantes un hombre con enormes pectorales y bíceps desarrollados.

Su silueta me invita a imaginar si El JJ rondará las zonas que frecuentaba en sus mejores tiempos entre famosos y poderosos. Si estará atento al mundial de fútbol. Porque quizá entre los espectadores, también estará Salvador Cabañas. Porque solo ellos saben qué ocurrió en el Bar Bar alguna de sus 9 mil noches.

* Esta historia la reportee durante 4 meses antes de la captura de Edgar Valdez Villarreal “La Barbie”. El JJ sigue prófugo.

4 comentarios sobre “Los biceps del camaleón

  1. Felicidades Darío, una historia que no deja cabos sueltos. Como lector me da la sensación de leer lo necesario para entender esta truculenta "novela" de complicidades en que se ha convertido el caso JJ-Cabañas.Saludos, un abrazo.

  2. Gran relato que me ha permitido ver como familiar a una figura de la que antes no conocía más que su disparo a Cabañas. Ya te considero un modelo a seguir para periodistas que apenas estamos empezando en esto como es mi caso.Un saludo!Álvaro (El Mundo)

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